jueves, 27 de noviembre de 2008

La página web más prohibida en el mundo árabe se edita en España Intenta promover el laicismo y los principios democráticos.


La página web más prohibida en el mundo árabe se edita en España Intenta promover el laicismo y los principios democráticos.

Sus creadores aseguran que las webs radicales sufren menos censura.

Una de las páginas web más prohibidas en el mundo árabe es un sitio que nació y se edita en España, que intenta promover el laicismo, los principios democráticos y el desarrollo de la sociedad civil, según una red de ONGs árabes con sede en El Cairo.

El dominio 3almani.org, que en árabe significa laico, nació en España en marzo de 2007 "con la intención de mostrar que el laicismo no es sinónimo de ateísmo, idea muy extendida en el mundo islámico, sino la base de una democracia en la que todos los ciudadanos son iguales ante la ley sean de la religión que sean", según señala uno de los creadores de la página de Internet, que pidió ser identificado como Nayi Nasr.

La página, cuya insignia es un faro que alumbra en la oscuridad un mar revuelto y cuyo nombre completo es "La red de los árabes laicos", ofrece artículos escritos por árabes de todo el mundo sobre religión, política, filosofía, arte o literatura.

Sin embargo, el director ejecutivo la Red Árabe para la Información sobre los Derechos Humanos (RAIDH), Yamal Aid, explica que "lo raro de todo esto" y a diferencia de lo que muchos puedan pensar, es que "las paginas web laicas, liberales o que apoyan la democratización tienen muchos más problemas en los países árabes que las páginas religiosas o radicales".

Esto es así, según Aid y Nasr, porque estos países, a la cabeza de los cuales sitúan al laico Túnez y al ultraconservador Arabia Saudí, no soportan la crítica política y son alérgicos a las reformas democráticas o al imperio de la ley. El director de RAIDH denuncia que la páginas religiosas, aunque mantengan posturas muy radicales, no son prohibidas hasta que no queda claramente demostrado que defienden el recurso a la violencia.

Esto se debe a que, por un lado, suelen mantenerse al margen de la política y, por otro, utilizan un discurso religioso apoyado en textos sagrados contra el que las autoridades prefieren no intervenir.