viernes, 14 de noviembre de 2008

1er hombre embarazado El transexual Thomas Beatie


El transexual Thomas Beatie, que saltó a la fama por ser el primer "hombre embarazado" del mundo y que dio a luz a una niña el pasado mes de junio, ha anunciado este jueves que espera otro bebé.Beatie, de 34 años, y su esposa Nancy, de 46, dieron a conocer la noticia en una entrevista concedida en exclusiva al canal de televisión estadounidense ABC.



Según adelantó a ABC, Beatie decidió no volver a tomar hormonas masculinas para poder tener otro hijo, después de dar a luz a la pequeña Susan, que ahora tiene cuatro meses de edad. En la entrevista, Beatie aseguró que se siente bien y habla por primera vez del parto de Susan, que se desarrolló de manera natural y durante 40 horas, y en el que los médicos permitieron a su esposa cortar el cordón umbilical del bebé.

Beatie creció en Hawai, donde su madre se suicidó cuando él tenía doce años, y decidió cambiarse de sexo a los 24 años, cuando se sometió a una operación para quitarse los pechos y legalmente cambió su género de femenino a masculino. Posteriormente comenzó un tratamiento hormonal para aumentar sus niveles de testosterona, pero decidió mantener sus órganos sexuales femeninos a pesar de llevar una vida como si fuese un hombre.

Su aparición la primavera pasada en la revista gay The Advocate, con su aspecto varonil, barba y el torso desnudo mostrando su tripa de embarazado, desató la polémica. "Me quedé muy sorprendido cuando vi que se había hecho eco del caso todo el mundo en menos de 24 horas", contó Beatie, quien aseguró que se vio en páginas de internet de China, Rumanía, Rusia y Brasil.

No obstante, más allá de la curiosidad del caso también hubo quien lo cuestionó, por lo que comenzó una avalancha de críticas que continúan hasta hoy. Los Beatie cuentan que todavía siguen recibiendo amenazas de muerte, cartas con comentarios de odio e insultos por internet, pero no quieren mudarse del tranquilo pueblo de Bend donde residen, en el estado de Oregón.

Pese a la preocupación de sus familias, Beatie asegura que no tienen miedo y que quieren conservar su vida allí, ya que sienten que son una familia tradicional. "Somos un hombre, una mujer y un niño. Es irónico lo diferentes que éramos, pero ahora somos sólo una familia como cualquier otra", dice. Su esposa, Nancy, pide que "esas personas sean más tolerantes con los diferentes tipos de familia", y añade: "quiero que sepan que nos queremos y que también vamos a querer a nuestro nuevo hijo".