jueves, 27 de noviembre de 2008

El Blu-ray no logra el despegue deseado

El Blu-ray no logra el despegue deseado
¡

Los reproductores de discos de alta definición podrían ser uno de los productos estrella de la temporada de fiestas de fin de año, pero sus ventas estarán por debajo de las expectativas, ante ¡


Así lo dijo el jefe de la unidad de electrónica de Sony en los EEUU.

Las ventas de los reproductores de películas de última generación, desarrollados por Sony y vendidos con marcas como Panasonic y Samsung, podrían beneficiarse de las ventas de última hora en la temporada navideña, dijo Stan Glasgow a Reuters en una entrevista.

Sin embargo, aclaró, no alcanzarán el objetivo mundial de cinco millones de unidades, la mayoría de las cuales se esperaba que se vendieran en los EEUU.

"No estará tan lejos de esa cifra", declaró. "Quizás a un 10% de lo que habíamos pensado. Es verdaderamente uno de los artículos que se han desempeñado bien durante este caos económico", agregó.

Tras el festivo estadounidense por Acción de Gracias del 27 de noviembre, se espera que las tiendas de electrónica bajen los precios de los reproductores Blu-ray -que en un principio se vendían por hasta u$s1.500 en el 2006- hasta u$s150 por unidad, según expertos.

Las ventas de reproductores de Blu-ray, que prometen mejor calidad de video y audio a los propietarios de televisores de alta definición, se han visto entorpecidas por los precios de los discos de películas, que pueden superar los u$s30 cada uno.

Aunque el nuevo formato de disco ha gozado de casi exclusividad en las tiendas de electrónica este año, después de que Toshiba abandonara su formato HD-DVD, el Blu-ray sigue teniendo un largo camino que recorrer para igualar las ventas de reproductores de DVD convencionales.

Aunque el segmento está en declive, las ventas de reproductores y grabadores de DVD alcanzaron a 142 millones de unidades en el 2007, según la firma de investigación In-Stat.

Se prevé que la temporada navideña sea dura para todo el sector de electrónica, ya que los consumidores podrían no estar dispuestos a gastar ante las turbulencias de los sectores bancario, minorista y automovilístico.