jueves, 11 de diciembre de 2008

Los dinosaurios eran unos cabezas huecas structura ósea de un Tiranosaurio Rex


Los dinosaurios eran unos cabezas huecas
Si alguna vez has ido a algún museo de historia natural (cosa que seguramente alguna vez hayas hecho) y has tenido la posibilidad de pararte frente a la estructura ósea de un Tiranosaurio Rex u otros depredadores similares, seguramente hayas quedado impresionado por esas gigantescas dimensiones craneanas. Colosales cabezotas sostenidas por cuerpos aún mayores les daban a estos depredadores un aspecto verdaderamente amenazante.

Sin embargo, un estudio llevado a cabo por científicos estadounidenses ha llegado a la conclusión de que sólo un 82% de esa enorme estructura ósea estaba rellena de materia sólida, estando el 18% restante constituido únicamente de aire.

Para enterarse de ello, el profesor de la Universidad de Ohio Lawrence Witmer y el investigador asistente Ryan Ridgely examinaron cráneos de depredadores como el célebre Tiranosaurio Rex, del Majungasaurio, del Panoplosaurio y del Euoplocefalo, comparándolos con cráneos de cocodrilos y de avestruces, ambos animales descendientes de los dinosaurios.

Según los paleontólogos los cráneos de estos dinosaurios poseían un espacio aún más grande que su cavidad cerebral, el cual iba desde su nariz hasta su garganta que estaba únicamente ocupado por aire que circulaba, lo cual habría servido de caja acústica para intensificar sus rugidos y habría estado compuesto de receptores olfativos.

De hecho fueron un paso más allá y se propusieron medir lo que habría sido el peso hipotético de una cabeza de Tiranosaurio Rex. Teniendo en cuenta los huesos, músculos, la cavidad de aire, tejidos menores y otros aspectos, los científicos concluyeron que la cabeza de un T. Rex alcanzaba los 500 kilos, mientras que su peso total era de entre 5 y 7 toneladas.

Comparado con los humildes ocho kilos de nuestra cabeza (que hablando de todo un poco, pesa menos que la papa más grande del mundo), la diferencia es grande.